Un circo que fue investigado y luego desvinculado en el caso de una nena desaparecida quedó atrapado en Cosquín. El intendente les pidió que se vayan, pero sus vehículos siguen retenidos y no pueden salir. «Estamos con los últimos pesos», dicen desde el circo. Y apuntan contra una vidente: «Vamos a tener que hacer una demanda».
«Jugando al Circo» es la compañía que estaba en Córdoba cuando desapareció E., una nena de dos años de la que nada se supo durante casi 24 horas y luego la encontraron sola en un descampado, el 19 de marzo.
En rigor, acababan de levantar la carpa cuando la niña desapareció. En el predio de Cosquín -que ya estaba reservado para hacer una carrera- dejaron algunas pertenencias en custodia, mientras iban a Villa Giardino.
Casi diez días después, las autoridades le negaron la posibilidad de retomar el show y les pidieron que se vayan de la ciudad.
«Nosotros le dimos una opción si nos podía dejar trabajar esta semana aunque sea para poder recuperar algo de dinero, como para poder mover nuestros vehículos y no, no hubo chance», le dice Iván Romero a Clarín.
El nombre de «Jugando al Circo» quedó envuelto en la polémica en las primeras horas de la búsqueda de E. Vecinos y familiares habían deslizado la sospecha de que algún integrante de la compañía estuviera detrás de la desaparición.
«Desde el momento que se supo lo de la niña, nos secuestraron los vehículos y los teléfonos. No había chance de que nos pudiéramos mover ni hacer nada, nos detuvieron, inspeccionaron todo», le dijo a este diario el propio Romero, en aquel momento de inquietud.
Casi diez días más tarde, los dos trailers siguen retenidos en La Cumbre. «Estamos con los últimos pesos que tenemos comprando la gasolina. Porque tampoco tenemos luz acá. Todavía no nos devolvieron los vehículos», señalaron desde el circo.
«Estamos varados acá. Nos cagaron la vida», sostuvieron.
Romero señaló a la familia de E., ya que una tía fue la que difundió la sospecha. Les exigen una disculpas. Pero también responsabilizan a una vidente que habría echado a rodar la supuesta participación del circo en el caso de la nena desaparecida.
Además del pedido al intendente para que los dejen trabajar y juntar plata, hubo una idea de apelar a un influencer. «Yo tomé la decisión de querer contactarme con Santi Maratea para ver si nos puede ayudar con este caso, para poder movilizarnos, porque fue una injusticia hacia nosotros», dijo el trabajador circense. No dijo si recibió respuesta.
Por lo pronto, «familias circenses comenzaron a hacer una colecta».
«Ya se han calmado las aguas, pero nosotros aún estamos con los vehículos en la comisaría sin poder movilizarnos y nadie se hace cargo de nuestra pérdida», cerró Romero, atrapado en el valle de Punilla.
