La Cancillería firmó un memorándum para promover el turismo con Israel en el marco del alineamiento internacional impulsado por el gobierno de Javier Milei.
Profundizan su alineamiento
El Gobierno nacional, a través de la Cancillería, firmó este martes un Memorándum de Entendimiento con el Estado de Israel para promover el intercambio turístico entre ambos países, ampliar la conectividad aérea y fomentar inversiones en el sector. El acuerdo, rubricado por el canciller Pablo Quirno y su par israelí Haim Katz, busca consolidar los vínculos bilaterales mediante la promoción conjunta de viajes, productos y servicios turísticos e incentivar la llegada de visitantes hacia Argentina, en el marco de una futura ruta directa Buenos Aires–Tel Aviv prevista para este año.
Si bien la firma de este tipo de acuerdos se presenta desde el oficialismo como una oportunidad para la generación de empleo y desarrollo sectorial, en este momento político el carácter del acuerdo es ratificar la complicidad del gobierno con un Estado genocida y expansionista, poniendo en discusión el rumbo geopolítico que está tomando la política exterior del Gobierno.
Uno de los principales cuestionamientos radica en que el acuerdo se realiza sin considerar un contexto internacional marcado por profundos conflictos en Medio Oriente, donde la política del Estado israelí ha sido objeto de denuncias por violaciones a derechos humanos y operaciones militares en Gaza y Cisjordania. Durante sesiones recientes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el canciller israelí defendió acciones que incluyen bloqueos en territorios palestinos, lo que ha despertado protestas y repudios globales por parte de múltiples organizaciones internacionales.
La expansión de relaciones diplomáticas y comerciales con un Estado que sostiene un genocidio no puede interpretarse como una simple “colaboración turística”. Este tipo de acuerdos reflejan una alineación política que normaliza e institucionaliza relaciones con gobiernos que sostienen conflictos y violencias estructurales, sin una discusión pública amplia sobre los valores que Argentina quiere representar en el mundo.
Relación bilateral más amplia sin debate público
Este memorándum se enmarca en una política exterior del Gobierno que, desde su llegada al poder, ha colocado a Israel en un eje estratégico con Estados Unidos y otras potencias occidentales, redefiniendo relaciones tradicionales y, en algunos casos, distanciándose de posiciones históricas más críticas hacia ciertos gobiernos extranjeros. No existe una evaluación social cuidadosa de los impactos políticos y éticos de profundizar estos lazos sin garantías claras sobre derechos humanos y equilibrio geopolítico.
Además, el énfasis del Gobierno en acuerdos de turismo e inversión no se condice con las necesidades internas urgentes: la crisis del empleo, el deterioro del salario real y la creciente precarización laboral. En este marco, un memorándum que se presenta como promotor de empleo en el sector turístico esta desconectado de las prioridades económicas y sociales profundas que atraviesan amplios sectores populares en Argentina.
Lejos del rumbo que sostiene el gobierno, lo que hace hace falta es la ruptura de las relaciones con Israel, condenando energéticamente el genocidio sobre el pueblo palestino.
